Sexofotos, chicas haciendo Sexofotos, Sexofotos duro, fotos de Sexofotos, videos de Sexofotos,  Sexofotos muy fuerte, El Sexofotos mas erotico. Sexofotos 100 % gratis para que puedas ver en nuestra web.

Sexofotos

 

 
 
 
 
 
 

 

¿MAS FOTOS?

ENTRAR

Sexo fotos

¿AHORA VIDEOS?

ENTRAR

otros links de interes

fotos gratis gay

Voyeur gratis

Sexo gratis

Sexo Gratis

Lesbianas

- Dime algo, ¿nos has estado espiando a tu mamá y a mí verdad?

 

La niña bajó la mirada y asintió con la cabecita para luego decirme aún con la vista en el suelo.

 

- Si, pero nada más un día los vi haciendo cositas.

 

- ¿Y te gustó?

 

- No sé, es que a mi mami le haces cosas que a mi no.

 

- ¿Eso te molesta?

 

- No sé.

 

- A ver, mírame. ¿Cómo que no sabes?

 

- Es que... creo que a mi no me quieres tan bonito como a ella.

 

- No digas eso chiquita, acuérdate que no podemos hacer cositas cuando ella está para que no se encele pero yo te quiero muchísimo, ya ves, hasta te traje a vivir a mi casa para estar siempre juntos ¿que eso no te gusta?

 

Su expresión triste cambió de repente y me volvió a obsequiar esa sonrisilla al tiempo que asentía con la cabeza.

 

- ¿Ya ves como si te quiero mucho preciosa? Ahora tu eres mi princesita.

 

Al decir esto la besé en ambas mejillas y luego me fui a su boquita, lamiéndole delicadamente los labios. La niña me respondió besándome también y le dije:

 

- ¿Quieres que hagamos cositas ahorita que no está tu mami?

 

- Si.

 

- Bueno, párate aquí frente a mí. Eso es, ahora levántate el vestido chiquita.

 

-¿Así?

 

- No mi amor, más arribita. Quiero ver que calzoncitos traes puestos.

 

La niña obedientemente seguía todas mis instrucciones.

 

- Ya.

 

- ¡Oh sí, mira que bonitas están esas florecitas. ¿Tú escoges tus calzoncitos o te los compra tu mami?

 

- Ella me compra todos y como voy con ella unos los escojo yo.

 

- Pues están muy bonitos mi amor, déjame tocarte.

 

Sentado como estaba podía apreciarla perfectamente así que me aproveché para acariciarle sus piernitas alrededor de los muslos donde su piel era muy suave y tierna, mientras ella seguía sosteniendo el vestido con ambas manitas. Luego, tomando el calzón por ambos extremos se lo subí un poco más a la altura de la pancita, así logré que la raya de su pequeña panochita se marcara bajo la prenda lo que me excitó todavía más. La acaricié un poco sobre el calzoncito, sintiendo como mi dedo se introducía despacio en aquella hendidura virginal nunca antes tocada por hombre alguno y de hecho a pesar de mis maniobras seguía intacta pues la tela no permitía un contacto directo. ¡Esa idea me estaba haciendo sudar pues nunca en mi vida había tocado a una virgen y menos tan pequeñita! Con respiración agitada le pregunté:

 

- ¿Qué sientes aquí mi princesita?

 

- Siento cosquillitas.

 

- ¿Y te gusta mi chiquita?

 

- Si.

 

Retiré mi dedo de esa fuentecita de inocencia y me lo llevé a la boca para saborearlo. ¡La sensación era deliciosa!

 

- ¿Por qué haces eso?

 

- Porque quería probar a qué sabe tu cosita mi amor así como tú probaste la mía cuando fuimos a la playa te acuerdas?

 

- Si.

fotos-1