| Un mini relato:
Ante ese estímulo inequívoco, yo sólo pude
pensar en una cosa: trío, lo malo Carla no sabía de mis inclinaciones
bisexuales. Al llegar a la habitación el argentino (dios que acento) se
despedía cuando empezó a tocar un pecho de Carla ante la sorpresa de ésta.
Yo como movido por celos o por locura total me lancé y empecé a besar al
argentino. Nos comimos la boca un buen rato, el tío besaba increíble y
aprovechaba para meterme uno de sus dedos en el culo. Carla, lejos de
asustarse, cerró la puerta y una vez dentro los tres empezó a desnudar al
argentino deteniéndose en cada parte tanto como se detuvo en las mías. Nos
pusimos en la cama, Carla me comía la polla y el argentino el culo, me
encantaba esa postura; el argentino además aprovechaba para dar un lametazo
ocasional al mojado coño de Carla mientras le hacía un dedo. O Carla era una
actriz cojonuda o estaba teniendo un montón de orgasmos. Antes de terminar
otra vez dije: ‘Hey, yo me he quedado antes con ganas de follar a Carla’ y
ella respondió con un grito de vampiro y un mordisco en los labios
desencajados por el placer del argentino. |